martes, 9 de octubre de 2012

¿Tecnología o vida?


Hemos llegado al punto en que hemos invertido tanto tiempo en la tecnología, que ya dependemos de esta para realizar las laboras mas básicas como: comprar nuestros utensilios de uso diario, pagar cuentas, comunicarnos con nuestros familiares a y amigos, a l parecer el principal ideal de la nuevas tecnologías de la información de querer comunicarnos están haciendo todo lo contrario, ya que mandamos mensajes de texto, nos conectamos a Facebook, por tanto ya no consideramos importante entablar un contacto directo con las personas, preferimos hablarle a un BlackBerry, a un computador, i pod o a cualquier dispositivo electrónico antes de abordar al otro, compartir y disfrutar un momento agradable en compañía de los demás, por ello cada vez nos deshumanizamos más, en la medida en que damos más poder a las máquinas para que gobiernen nuestras vidas, un ejemplo de ello es la película Wall-e que muestra como el hombre termina por delegar todas sus labores  a las máquinas, dejando de un lado la actividad física, convirtiéndose en un hombre obeso que solo piensa en el consumo y no piensa las consecuencias tanto ambientales como físicas que le genera este estilo de vida,  debido a que hemos remplazado la experiencia por la virtualidad de la experiencia.
La internet ha cambiado nuestra forma de vivir, ahora consideramos que todo tipo de información y soluciones se encuentran en la red, ya que si necesitamos un dato, no acudimos a las personas o los libros, sino que se lo dejamos a Google, Wikipedia,  Yahoo respuestas, Rincón del Vago etc, nos hemos acostumbrado a la inmediatez que nos propone la red, todo bajo la ley del menor esfuerzo, un ejemplo de ello es la serie South Park en el capitulo de un día sin internet en donde los personajes se ven envueltos en una situación de desesperación por que sus computadores y dispositivos móviles no tienen acceso a la web, llegando a la desesperación, teniendo que dejar su hogar e ir a un sitio de reclusión en California donde hay este servicio de forma limitada, reflejando el  caos de nuestras vidas sin la web, aunque parezca una escena exagerada, podemos pensar una momento ¿Qué seria un día cotidiano sin internet?, no podríamos mandar correos electrónicos en nuestros trabajos o universidades, no podríamos entrar a las redes sociales, no podríamos estar informados a través de nuestros dispositivos móviles.
La reflexión que nos presenta este tema, es entender que la dependencia a este tipo de tecnologías cada vez nos mediatiza más, nos aleja de los demás, teniendo en cuenta que el encuentro cara a cara es la forma más enriquecedora de la comunicación, ya que entran en juego todo los sentidos, por tanto la en la medida en que la utilicemos más, nos estaremos humanizando y disfrutando de las experiencias más simples y sinceras.